Sin duda, permanecer mano sobre mano no parece la opción más sensata si tenemos intenciones de vender una casa que tiene mucho que ofrecer, pero necesita que nos animemos a llevar adelante ciertos cambios para que todo su potencial aflore. En concreto, te recomendamos que revises todo lo que sigue:
Cada vez nos preocupamos por vivir en casas que consuman menos y que, por supuesto, tengan un menor impacto en el medio ambiente. Al respecto, puedes hacer mucho y estamos seguros de que estas mejoras serán acogidas con entusiasmo por parte de los posibles interesados.
Por este motivo, te animamos a instalar una caldera más eficiente (como las de aerotermia que extraen energía del aire), paneles solares o incluso unas ventanas que aíslen la casa del frío del exterior en invierno y del calor en verano. De esta manera, combatirás el derroche energético y se abaratarán las facturas.
También debemos prestar atención a un aspecto tan crucial como la iluminación. Una vivienda oscura no suele despertar grandes pasiones. Recurre a las luces Led, a los detectores de movimiento que tan en boga ha puesto la domótica y que nos permiten ahorrar, ya que solo se encenderán cuando alguien se encuentra en una estancia concreta… En suma, simplifica el día a día y deja que tu casa se colme de comodidades como las descritas.
Una distribución moderna y práctica es uno de los factores que más pesan a la hora de decantar una venta. Te recomendamos que busques ganar espacio, sobre todo si la casa es pequeña. Recuerda que la funcionalidad debe primar. Por lo tanto, evita incurrir en pasillos largos que no aportan nada, estancias con rincones... En definitiva, si quieres saber cómo aumentar el valor de una propiedad, empieza no desperdiciando espacio y apuesta por tirar los tabiques que sean necesarios, si ello te permite ganar luz y unos cotizados metros.
Por supuesto, existen una serie de circunstancias que justifican que una vivienda valga más que otras. Es posible que imagines ya cuáles son. En cualquier caso, las repasamos:
Un inmueble ubicado en un barrio que goza de todo tipo de servicios o que cuenta con una privilegiada ubicación en una zona cercana a la playa o a un paraje natural de indudable valor también suscita un mayor interés entre los compradores.
Además, puntúa la presencia de zonas verdes, pistas deportivas, así como servicios públicos o colegios.
En suma, una óptima localización tiene su claro reflejo en el precio que será mayor o menor según las circunstancias concretas.
Por supuesto, estamos sujetos a las inherentes fluctuaciones del mercado laboral que como cualquier otro sector de actividad comercial, acusa los efectos de la oferta y la demanda existente.
En conclusión, si pretendes vender una vivienda, no cometas el error de venderla sin introducir determinadas reformas que mejorarán ostensiblemente sus posibilidades de venta. ¡Esmérate en ello y verás qué cambio!
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